Durante todo el Siglo XX hubo una mejora notable de la red de carreteras debida al continuo aumento del parque móvil en el país.


Empezando por el Plan de 1916, conocido como Plan Ugarte, que sirvió para marcar un plan estratégico de todas las mejoras necesarias y ampliaciones. Dividido en tres grupos de actuación, construcción urgente, construcción necesaria y puentes y travesías.

La denominación de las carreteras Nacionales y Comarcales surgió en el Plan General de Obras Públicas de 1940 y siguió así hasta los años 80.

La nacionales serían las principales carreteras para unir la capital del país con las capitales de provincia y otros puntos de interés estatal entre si.